Cómo alargar el tiempo de vida

By Victor Chertkov | Vida

alargar el tiempo de vida en almayogavida.com

¿Cómo alargar el tiempo de vida?

¿Quieres vivir una vida larga? Supongo que sí. Larga e interesante, llena de acontecimientos estimulantes, llena de logros, de sensación de ser útil, de haber cumplido y alcanzado las metas propuestas, verdad?

No creo que no te gustaría vivir una vida larga y triste, llena de aburrimiento, sufrimiento, dolor, tristeza… Son inevitables y sí o sí forman parte de nuestro camino vital.

La cuestión es si estas últimas vivencias ocupan la mayor parte de tu vida, de si les prestas mucha atención y te enfocas en ellos o haces lo contrario: no les das ninguna importancia pero aprendes de ellas y al mismo tiempo creas otras vivencias, esas que menciono en el párrafo anterior.

Alargar el tiempo de vida – qué es una vida larga?

Te quiero hacer una pregunta: ¿qué significa para ti vivir una vida larga?

A simple vista la respuesta a esta pregunta es evidente. A todos nos suenan la expectativa media de vida o como la llaman también esperanza de vida. En Europa y concretamente en España la población se torna cada vez más longeva. Ahora hay muchas personas que llegan a los 90 años. Hablo sobre la longevidad en este post.

Algunas personas superan ya los 100 años de vida como Benjamín Taraguel, vecino de Cinco Villas, provincia de Zaragoza (España), que murió a la edad de 108 años.

Pues, imagínate una persona que haya llegado a 100 años de vida, pero tiene la impresión de que su vida haya pasado como un instante. Esta persona recuerda sus años del colegio, su vida laboral, su boda, aquellos vacaciones que tanto le gustaron y los últimos meses llenos de unos acontecimientos anodinos, sin nada que destacar en esta rutina.

El resto del tiempo vital de esta persona sufrió una implosión, se quedó reducido a un instante, esa es la sensación que tiene.

Sin embargo otra persona a los 40 años puede tener la sensación de haberlos vivido con intensidad, de haber vivido muchos acontecimientos muy variados, una multitud de impresiones estimulantes de todo tipo y a esta persona le PUEDE PARECER que haya vivido 100 años.

¿Cuál de estas dos vidas es más larga?

Alargar el tiempo de vida – vivencia subjetiva del tiempo

Visto desde este ángulo esta pregunta cobra otro significado porque nos damos cuenta de que además del tiempo objetivo existe la percepción individual, subjetiva, del tiempo, y para los seres humanos lo segundo puede resultar más importante. Hablamos sobre la duración de nuestra vida, de cómo la percibimos.

Por eso te propongo reflexionar sobre este tema tan interesante. ¿Por qué cuando miramos atrás valoramos de una manera muy diferente distintos períodos de nuestra vida recordando mejor dos semanas de viaje de nuestras vacaciones que el resto del año?

¿Qué podemos hacer para “alargar” el tiempo de vivencias agradables para crear la sensación de que la vida está llena de acontecimientos e impresiones estimulantes?

El tema de la percepción subjetiva del tiempo interesa a la humanidad desde los tiempos muy antiguos. Existen muchas obras literarias en las que el protagonista se ve involucrado en acontecimientos en los que el tiempo se comprime o se estira.

Un ejemplo de ello es el cuento que se llama “Rip van Winkle” de Washington Irving cuyo protagonista se duerme debajo de un árbol y cuando regresa a su casa han pasado 20 años.

O cuentos taoístas chinos de la edad media en los que este fenómeno (tiempo que se comprime o se estira) es ampliamente explotado.

Prácticamente cada persona tiene sus propias observaciones sobre este tema basadas en las experiencias vividas en el pasado. Por ejemplo nos puede parecer que el camino a casa que no conocemos es más largo que el conocido.

Si sobrepasaste los 30 años de vida seguramente conoces el fenómeno del “día de la marmota” cuando todos los días se parecen el uno al otro y las semanas o, incluso, meses, “experimentan” una implosión, tenemos la sensación de que han pasado como un instante, sin que nos dimos cuenta. La película “Atrapado en el tiempo” nos muestra en clave de humor esa vivencias de los días iguales.

No es más que una ficción, sin embargo también es una reflexión. Nos suena, lo reconocemos, también de vez en cuando buscamos algo que rompa la rutina, hacemos alguna que otra locura para volver a hundirnos otra vez en la misma rutina anodina…

Alargar el tiempo de vida – no es cosa del cerebro, sí de atención

Mucha gente a partir de cierta edad se da cuenta del fenómeno del tiempo “que pasa muy de prisa”.

Cuando yo tenía 5 años, por ejemplo, me parecía que los veranos eran eternos, duraban una eternidad. Lo recuerdo muy nítidamente. Ahora, con frecuencia, la vivencia del tiempo que tengo es que el tiempo (semanas, meses, años incluso) pasan muy rápido.

Para comprenderlo mejor hemos de tener en cuenta cómo se producen estos fenómenos. Por qué lo vemos así. No es cosa del cerebro, como nos dirán enseguida los amantes de la visión fisiológica del ser humano. Nos contarán historias increíbles no menos fantásticas que la historia de Rip van Winkle que mencioné antes.

Nos dirán que el cerebro por su cuenta (!!!) hace y deshace, toma decisiones, sistematiza, elige y se comporta, procesa “información”,  etc. etc. etc. Es una descripción tan fantasiosa como absurda.

Absurdo en latín significa aquello que es disonante, que no cuadra con lo que suena.

El cerebro no puede tomar decisiones por su cuenta y riesgo como no lo pueden tomar nuestros riñones, bazo o estómago. Nuestro cerebro no es mejor que nuestro hígado o intestinos, por ejemplo.

Lo cierto es que a pesar de más de cien años de investigaciones sabemos muy poco sobre el cerebro y además, las ciencias naturales y sus divulgadores, nos alimentan con auténticas gilipolleces sobre el tema sin pestañear.

En otras palabras mienten como unos bellacos que viene a significar “contar grandes mentiras, de una manera cobarde, astuta y sin avergonzarse por ello”. Para saber un poco más sobre esto lee aquí.

Volviendo al por qué a veces el tiempo “se comprime” y otras veces “se estira” tenemos que tener en cuenta que esto depende del grado de consciencia que aportamos a ciertas vivencias o situaciones. Y si somos aún más estrictos esto depende de la atención que le prestamos a lo que nos toca vivir.

Cuánta más atención se le presta a cierta vivencia o acontecimiento, tanta más evidente se hace la impresión de que el tiempo “se ralentiza” o “se estira”.

Y al revés, si no le prestamos mucha atención a lo que nos toca vivir la impresión que tenemos es que el tiempo experimenta una “implosión”, “se acorta”.

Atención/novedad

Vivencia del tiempo

más atención

el tiempo se alarga debido a que nos damos cuanta de detalles que antes de esto se nos escapaban, empezamos a ver lo que hasta hace unos momentos estaba “oculto” a nuestra visión a pesar de que estábamos mirando

menos atención

el tiempo se comprime debido a que, queriendo o sin querer, dejamos de prestar nuestra atención a los detalles que nos rodean, dejan de existir para nosotros

más novedad

el tiempo se alarga porque situaciones nuevas en las que nos involucramos atraen nuestra atención, es necesario hacer algo, tenemos que reaccionar sobre la marcha, no podemos aplazarlo

menos novedad

el tiempo se comprime porque es algo conocido, no necesitamos prestar atención especial a lo que conocemos, damos por hecho que lo sabemos, podemos obviarlo

Seguramente habrás vivido la experiencia de tiempo “estirado” cuando tienes mucha prisa y vas muy justo de tiempo, que llegas tarde. Por mucho que corras el tiempo parece que se estira, que deja de correr. Esto ocurre porque gran parte de tu atención disponible la prestas al proceso de llegar, de desplazarte, que estas muy presente en esto porque le otorgas una importancia excesiva.

Y viceversa, cuando no le prestas ninguna atención al tiempo, leyendo un libro que te absorbe, relacionándote con tus amigos, disfrutando de la compañía de tu amada o amado se vive la experiencia del tiempo que “se acorta”, el tiempo que “pasa de prisa”, cuando las horas se viven como minutos…

Estos efectos no tienen nada que ver con el inconsciente o subconsciente como a veces nos cuentan. Es cuestión del manejo de nuestra atención, de prestar o no prestar nuestra atención a lo que nos toca vivir o hacer.

Alargar el tiempo de vida – lo predecible se nos escapa

No nos damos cuenta, es decir no prestamos atención, a la mayor parte del decorado urbano: no vemos los árboles, ríos, nubes, calles o coches a pesar de que miramos y todo esto pasa delante de nuestra mirada.

Tan sólo vemos aquello que es importante para nosotros y le prestamos nuestra atención. Vemos sólo lo que a nosotros nos importa: si cruzamos la calle, generalmente (a veces no!!!), prestamos nuestra atención a los coches que circulan y son un peligro para nosotros.

Debido a que la vida en la sociedad es predecible, sabemos lo que va a pasar, le prestamos muy poca atención y por eso mucha gente va en piloto automático absorta, engullida, por el torrente de pensamientos sobre sus “problemas“.

Sin embargo cuando nos toca vivir algo desconocido o le prestamos toda nuestra atención a la vivencia que experimentamos en el momento, la sensación del tiempo, su percepción, se torna especial, es cuando decimos que el tiempo se estira, se alarga.

Algo parecido nos ocurre cuando nos aburrimos, no sabemos qué hacer, nos sobra tiempo y no tenemos ninguna ocupación que estructure nuestro tiempo. Aburrimiento es una prueba que aparenta ser muy dura. Por qué es así lo explicaré en otro post dedicado al aburrimiento.

Así, por ejemplo, un viaje de una semana a un lugar desconocido, que nos gusta y atrae (son importantes estos dos últimos matices) nos puede proporcionar sensación de tiempo muy estirado y once meses de trabajo de todos los días, con una rutina establecida nos dan la sensación de un día que pasó muy de prisa.

Por eso recomiendo viajar, viajar a lugares estimulantes, nuevos, desconocidos. No dar por hecho nada, mantener los ojos bien abiertos para ver, salirnos de la rutina “es que ya lo sé”, “lo tengo muy visto”, etc.

Alargar el tiempo de vida - ¿qué hacer?

Otra manera de “estirar” el tiempo es practicar la consciencia de acciones cotidianas. Es algo mucho más difícil, que requiere práctica pero que en cualquier caso da unos beneficios muy interesantes.

La práctica de Karma Yoga nos propone esta actitud como una manera permanente de vivir la vida: sé plenamente consciente, haz todo con toda la atención disponible y, añade un elemento de crucial importancia, no te apegues a los frutos de tu acción.

La receta ya la tienes:

a mayor atención a lo que haces o vives, mayor es la sensación de tiempo que se alarga

Ahora bien, para no sobrecargarnos y facilitar esta vivencia te propongo darle una estructura más definida y así podrás alargar el tiempo de vida, de tu vida:

  1. Aprende de todo. Convierte tu vida en un aula. En este sentido es como retornar a la primera infancia: todo era nuevo, todo era interesante, todo era importante. La diferencia está en que lo hacemos ahora desde la subpersonalidad de adulto. Nos interesamos por las cosas, no damos por hecho nada, estamos vivamente presentes, nos planteamos a nosotros mismos preguntas y buscamos respuestas.
  2. Descubre los detalles de tu entorno. Presta atención a la calle donde tu vives, a los autobuses que usas, a tu coche, observa los árboles que encuentras en tu camino, las nubes que flotan en el cielo, presta atención al calor o al frío que experimentas, no huyas de esto, trata de vivirlo conscientemente.
  3. Viaja a lugares estimulantes. No viajes para huir de lo que tienes. Viaja para aprender, para conocer y, como resultado, comprenderte a ti mismo. Viajamos para encontrarnos con nosotros mismos. Lo que descubrimos en el viaje nos ayuda a descubrirnos a nosotros mismos. Los lugares tan sólo son unas excusas.
  4. Relaciónate con personas nuevas. El objetivo sigue siendo el mismo: descubrirte a ti mismo a través de ellos. Atrévete a conocer gente nueva. A ser posible gente que estimule tu crecimiento, que son mejores que tu en algo, que saben más, que te pueden enseñar.
  5. Convierte todas tus rutinas en acciones conscientes. Cuando te vistas, haz solamente esto: vístete. Cuando comas, deja de ver las noticias, hablar con alguien: come conscientemente, saboreando lo que comes. Y así con todo.

Nada más, amigo. Que seas consciente de tu vida y que la vivas con los ojos bien abiertos así la vivirás con plenitud! Hasta pronto!

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Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

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(2) comments

Joaquin 10 months ago

Hola Victor!!!
Cuánta falta nos hace poner consciencia en todo lo que hacemos en nuestra vida y qué dificil nos resulta en la vorágine del día a día.
Gracias por orientarnos a vivir la vida desde la presencia en cada uno de nuestros actos.

Reply
    Victor Chertkov 10 months ago

    Hola Joaquín!!!

    Muchas gracias por tu comentario y tu certera observación!

    Es cierto lo que dices: poner consciencia a lo que hacemos en nuestra vida es muy necesario (si queremos vivir una vida mejor siendo actores y directores de nuestra obra personal) y es tremendamente difícil hacerlo en la vorágine del día a día.

    La experiencia dice que vivimos intentos de darnos cuenta y ser conscientes de una manera intermitente. Casi nunca es una consciencia plena ininterrumpida. Es normal, es humano (y no es necesario rizar el rizo) y es un enorme paso cualitativo hacia delante si lo comparamos con las rutinas cotidianas que rulan en piloto automático.

    En el día a día se despliega esa batalla por darnos cuenta, por ser conscientes, por no quedarnos atrapados en la dispersión, la dejadez y la rutina mal entendida, tan humanos por otro lado, pero que no ayudan, sino que entorpecen.

    Sin embargo poco a poco, con práctica y una buena cosecha de fallos (necesarios e inevitables), logramos transmutar esa batalla en un baile armónico y fascinante que permite ser co-creadores, junto con la Vida, de nuestra realidad y de nuestro destino. Estoy convencido de que esto nos acerca o lleva directamente a vivir el amor.

    En nuestras manos está hacerlo o no, elegirlo o no. Cualquier decisión es respetable y cada uno es responsable de tal o cual decisión suya. A fin de cuentas la Vida es un juego complejo, dinámico, cambiante y maravilloso si somos capaces de manejar nuestra atención y nos damos cuenta de lo que queremos, de lo que somos, siendo sinceros con nosotros mismos.

    Somos unos magos tan poderosos que podemos crear realidades ficticias, vivirlas creyendo en ellas y encima implicar a otras personas en estas vivencias.

    Creo, como bien lo apuntas, que es mejor hacer cualquier cosa desde la consciencia de lo que hacemos, desde el darnos cuenta. Esto requiere valentía y paciencia pero está al alcance de cualquier persona.

    Gracias una vez más y un abrazo!

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