Anatomía del Yoga. Leslie Kaminoff

By Victor Chertkov | BiblioYoga

Anatomia del Yoga. Leslie Kaminoff en almayogavida.com

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“Anantomía del Yoga” es un libro llamativo tanto por el aspecto de la cubierta, como por el contenido visual que encuentras dentro.

Me da la impresión de que esta manera anatómica de ver el yoga, esa obsesión existente de poner por encima de todo lo corpóreo es un tributo a cierta tendencia moderna.

Si eres amante de lo anatómico, historietas sobre el cerebro y cosas por el estilo este libro es para ti.

Tipo de libro

Un libro de consulta.

Cuenta con una parte introductoria en la que explica temas como

  • la respiración,
  • prana y apana (los pranas menores según la visión tántrica de Hatha yoga),
  • sukha y dukha (“buen espacio” y “mal espacio”, términos que ayudan a comprender un poco más la esencia de la acción yóguica),
  • diafragmas corporales
  • la columna vertebral
  • comprensión de los asanas

Todo ello desde un ángulo de visión de la anatomía, anatomía del yoga. Es un ángulo de visión un tanto reduccionista, en mi entender, pero no por ello menos interesante. Sobre todo al principio del camino en Hatha yoga.

El libro cuenta con un índice alfabético de los asanas y sus variantes lo cual es de agradecer a la hora de trabajar con un libro, sobre todo si es un libro de consulta.

Cómo leer este libro

La parte introductoria del “Anatomía del Yoga” debería estudiarse como un bloque si tienes el deseo de comprender la visión del autor, sus ideas.

Para el resto del material buscarás la descripción de las posturas concretas.

Es un libro cuanto menos curioso.

Por qué este libro es bueno?

Quizá la única ventaja significativa de este libro es su parte visual, gráfica.

Esos dibujos del cuerpo humano en una postura que resaltan la musculatura que, según el autor, está en acción.

Más allá de este aspecto gráfico y visual no le encuentro ninguna ventaja especial a este libro.

Quién es el público de este libro

Podemos leer en la contraportada de “Anatomía del yoga”: “Tanto para el que comienza en el yoga como para el que lleva años practicándolo, Anatomía el Yoga les resultará un recurso excelente”.

Bueno, hasta cierto punto…

Algunas reflexiones adicionales

Antes de compartir mis impresiones y reflexiones contigo quiero decir una cosa: el libro “Anatomía del yoga” es un libro muy bien trabajado, hay un trabajo muy interesante detrás.

Sin embargo existe la otra parte. Y sobre esta parte voy a hablar ahora.

Cuando estaba haciendo la formación de profesores de yoga, estudiábamos la anatomía como una parte de formación.

Eran unas clases muy interesantes, impartidas por un profesor de la facultad de medicina, hicimos unas visitas al instituto anatómico forense que resultó ser toda una revelación (ver las partes del cuerpo en un cadáver es algo muy diferente a ver lo mismo en un dibujo!).

Más tarde compré este libro y pensé: qué bien, ahora entenderé la anatomía para el yoga, directamente!

Pero, oh sorpresa, cuando empecé a leer este libro no me abandonaba la sensación de que algo estaba fallando. Algo no iba bien con lo que leía.

No encajaba el material del libro en mi sentir como practicante y como persona que impartía las clases de yoga.

Esto es lo que se describe con la palabra absurdo.

Absurdo, en latín, es aquello que no coincide con lo que está sonando.

¿Qué es lo que no coincidía?

No coincidía la sensación, el sentir. Está muy bien hacer estas descripciones técnicas de los músculos que, supuestamente, intervienen en tal o cual asana.

Además, esa descripción es parcial y no abarca el espectro de las vivencia muscular cuando uno trabaja cierta postura:

  • también participa la musculatura facial (descubrirás que surgen muecas en tu cara cuando intentes hacer algo)
  • también se activan los músculos que no tienen por qué ser usados por la simple razón de que no coordinas muy bien el gesto al principio
  • también una actitud diferente crea un dibujo de trabajo muscular muy diferente
  • también descubres que el trabajo muscular de tu cuerpo en una postura se parece más bien a una luz intermitente o a una cascada cambiante de tensiones/distensiones musculares

Por eso digo que la parte que más importa, en mi entender, es:

  • la actitud,
  • el deseo,
  • los posibles miedos,
  • estereotipos de roles sociales que se manifiestan en un trabajo corporal de asanas,
  • el espíritu de competitividad (esa inclinación cultural por “luchar” y ser agresivos, incluso con nosotros mismos),
  • la falta de amor a uno mismo,
  • el sentido de la vergüenza,
  • etc. etc. etc.

Eso es lo que me llevó un poco más tarde a darme cuenta de lo limitado que es el enfoque anatómico: describe algo que está carente de vida.

Lo que está vivo es muy cambiante. Claro está que los músculos que directamente participan en tal o cual postura están presentes. No hay que negar lo evidente.

Pero, a grandes cuentas, son unas minucias que no te aportan comprensión especial de nada.

Tu mismo, en base a tu sentir, te darás cuenta de qué músculos entran en acción. No ganarás nada sabiendo cómo se llaman.

Eso sí, podrás impresionar al público con un discurso “científico”.

Cuando leas el libro, verás que la descripción de los asanas es algo mecánico, que no te dice nada, está hueca en cuanto al sentir que acompaña la vivencia de la postura. Para la muestra un botón:

“Si hay mucha tensión en isquiotibiales y en el glúteo mayor, la flexión de caderas se verá restringida y los músculos flexores de la cadera (psoas mayor, ilíaco, pectíneo y recto anterior) y abdominales tenderán a contraerse para tirar del cuerpo hacia delante y entrar en esta postura. En cambio, una manta doblada debajo de los isquiones puede elevar el asiento de manera que la gravedad tire del tronco hacia delante con mayor efectividad.
Esto es preferible a usar los músculos flexores de la cadera y abdominales, lo cual puede crear una sensación de congestión en las articulaciones coxofemorales.”

Uffff… dicho en otra palabras: si tira mucho, siéntate encima de una manta doblada y dobla un poco las rodillas. Estarás mejor…

El texto citado se refiere a la postura de Pascimottanasana, página 91.

No obstante lo comentado, si te gustan estas cosas anatómicas será un libro para tenerlo en tu biblioteca yóguica. De todo se aprende, seguro.

Nada más, querido amigo. Que tengas felices vivencias anatómicas! Namasté!

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About the Author

Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

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