Clases individuales de yoga en Zaragoza

By Victor Chertkov | Yoga

clases individuales de yoga

#ClasesIndividuales de #YogaEnZaragoza

Click to Tweet

Hola querido lector de almayogavida.com!

En el post anterior escribí sobre ¿Qué es yoga?

Ahora te quiero hablar sobre las clases individuales de yoga. Desde hace algún año doy clases individuales de yoga. Antes daba clases de yoga en grupos.

Clases particulares de yoga

Son dos experiencias muy diferentes. ¿Por qué doy clases individuales de yoga?

Porque es un reto.

Porque cada alumno nuevo que tengo es un mundo, un mundo complejo, con sus particularidades, con su momento concreto, sus necesidades, aspiraciones, problemas y dificultades.

Me gustan este tipo de retos.

Cada alumno es un viaje único, irrepetible, es acompañar a la persona en este viaje estimulante, el viaje a uno mismo.

Porque la práctica del yoga es un camino que nos lleva a nosotros mismos, a descubrir nuestro centro, a instalarnos en él.

Intenté explicar en pocas palabras qué es el yoga. Pues bien, el yoga con todo su arsenal de instrumentos permite abordar  de una manera muy creativa mi trabajo.

En realidad lo que hago es crear cada vez que me toca dar una clase.

Es como dibujar un cuadro, un cuadro nuevo: cambia el lienzo (el cuerpo del alumno), cambian los pinceles y las pinturas también (las técnicas y métodos), cambia la luz (estado anímico), el paisaje (las circunstancias vitales del alumno) y el cuadro sale cada vez diferente. Incluso con el mismo alumno. Cada clase es única, irrepetible.

¿Qué problemas se puede resolver en clases individuales de yoga?

El formato de clases individuales de yoga es muy flexible y muy productivo. Por eso podemos trabajar la totalidad de temas y aspectos de la vida humana.

En primer lugar empezamos a trabajar con el cuerpo físico, es lo que está más en la superficie, es tangible, nos apoyamos en él en cada momento.

Las clases individuales de yoga permiten resolver los siguientes problemas (por citar unos cuantos):

  • mejorar su flexibilidad
  • mejorar resistencia muscular
  • mejorar el estado de las articulaciones
  • prevenir desgaste prematuro
  • prevenir osteoporosis
  • aprender a relajarse con eficacia
  • mejorar el funcionamiento de los órganos internos
  • eliminar el estrés
  • liberarse de la ansiedad
  • controlar la mente
  • liberarse de los pensamientos negativos
  • reforzar la capacidad de enfocar atención
  • mejorar el sueño nocturno
  • aumentar la capacidad de resistencia a situaciones adversas
  • y un larguísimo etc.

Lo bueno de trabajar con el cuerpo es que, muy pronto, descubrimos que además del cuerpo aparecen y se reflejan nuestras emociones, pensamientos, sentimientos.

Queremos hacer algo con nuestro cuerpo, queremos que el cuerpo sea así o asa, que esté bien, fuerte, flexible, etc.

Son cosas que no tienen nada que ver con el cuerpo en sí, son cosas psicológicas. Psique en griego es alma y por eso psicología se traduce como la ciencia del alma.

Por eso empezamos a trabajar el alma empezando con nuestro cuerpo.

En otras palabras hacemos un trabajo global, real, sin fantasías, apoyándonos en la realidad de nuestro cuerpo físico.

Por eso podemos tratar de resolver cualquier tipo de problemas vitales del alumno. Digo “podemos tratar” porque, sobre todo, tiene que existir el deseo de resolver la dificultad concreta por parte del alumno.

Lo demás es cosa de metodología y correcta elección de instrumentos que es mi trabajo.

¿Qué ventajas tienen clases individuales de yoga comparándolas con las de grupo?

En una clase de yoga en grupo el profesor o la profesora no tienen tiempo material para dedicarle a cada alumno.

En una clase particular de yoga toda mi atención, mi conocimiento y experiencia están dedicados al alumno para atender su momento, sus necesidades.

De esta manera la eficacia de una clase de yoga dispara, empleamos el tiempo en trabajar lo que directamente interesa y tiene importancia.

Ese trabajo individual, a medida, permite alcanzar la metas vitales más allá de lo que uno puede ver al principio de trabajo.

Sabías que…

Valoramos mucho el grado de atención que nos prestan otras personas. Si una dependienta en una tienda cualquiera te atiende bien, es decir te presta su atención, la sensación que tienes es la de satisfacción. Estas contento. Y tan sólo compras algo que, en principio, puede obviarse.

Valoramos mucho cuando personas cercanas a nosotros (nuestros padres, hijos, familiares en general, amigos) nos prestan su atención justo cuando lo necesitamos. Y nos apenamos mucho cuando esto no ocurre, nos sentimos poco menos que ninguneados.

Imagínate el resultado cuando la atención que te presta un profesional, en este caso un profesor de yoga, te permite resolver tus dificultades vitales. ¿Cómo te sentirías? ¿Merece la alegría (que no la pena)?

Así es una clase particular de yoga: atención prestada por un profesional cuando tu la necesitas.

¿Cuánto tiempo dura una clase?

Generalmente, y en función de las necesidades del alumno, el tiempo varía entre 30 y 60 minutos. Considero que es el tiempo prudencial, podemos hacer el trabajo y conseguir resultados.

Entre mis alumnos están también las personas que tienen horarios muy apretados, que físicamente no disponen de una hora para sí mismos y sin embargo valoran mucho esta oportunidad porque les proporciona una mayor calidad de vida.

En estos casos tengo un formato de 30 minutos pensado y diseñado para personas que viven en estas condiciones.

Yoga para gente muy ocupada

En los demás casos el formato más habitual es de 60 minutos ampliables, en algunos casos, a 90 minutos si el alumno lo demanda.

Sabías que…

Para prevenir un desgaste prematuro del cuerpo es necesario compensar los esfuerzos realizados con unas pausas de descanso correctamente organizadas.

La práctica de hatha yoga es una excelente oportunidad para realizar esta medida compensatoria: armonizar nuestra existencia, aprender a optimizar nuestras acciones, hacer que la vida sea una experiencia estimulante y enriquecedora.

¿Cuál es la frecuencia recomendada de clases individuales para tener un resultado tangible?

Mínimo 1 clase a la semana, máximo 3 clases a la semana.

Menos de una clase por semana se crea un espacio, una distancia entre las clases, que se hace muy larga, minando la eficacia de trabajo con yoga.

Más de 3 clases por semana (he tenido varios casos de alumnos que me pedían clases diarias durante una temporada) considero que es excesivo para una persona media.

Con tres clases de yoga semanales el trabajo que se haga estará encaminado a conseguir un objetivo muy específico, es un trabajo intenso que una persona media no necesita.

En cualquier caso, con cada alumno estudiamos sus necesidades y yo hago una propuesta que el alumno valora para tomar una decisión que se ajusta a su realidad.

Una vez empezadas las clases, podemos ir haciendo los ajustes necesarios para adaptar mejor  los contenidos a cada persona. Adapto la práctica del yoga a la persona y no al revés.

Sabías que…

La práctica regular de yoga, según numerosos estudios científicos:

  • mejora el funcionamiento de todos los sistemas corporales
  • reduce o elimina el estrés y la ansiedad
  • permite optimizar el gasto energético
  • aumenta resistencia a factores externos adversos
  • mejora la calidad de vida
  • aumenta el grado de satisfacción en la vida en general
  • aumenta la autoestima

¿Quién puede practicar yoga en una clase individual?

Salvo contadas excepciones cualquier persona. En cada caso se determina si es posible que la persona en cuestión puede o no practicar yoga.

No importa la edad que tienes, tu la preparación física, si tienes la experiencia de practicar algún deporte o no, si eres hombre o mujer.

Sabías que…

En la igualdad de condiciones siempre es mejor hacer algo que no hacer nada.

Por eso las personas que mantienen una actividad física moderada, que lo hacen conscientemente, con una actitud cuidadosa y confiada tienen mejor expectativa de vida.

La práctica de yoga proporciona esta oportunidad de una actividad completa y constructiva: cuerpo – mente – emociones.

No tengo buena forma física, no soy flexible ¿puedo practicar yoga?

Por supuesto.

La práctica de yoga, a pesar de ser una actividad suave (en la metodología que yo aplico) te ayudará a ser más fuerte, más flexible, más resistente.

Poco a poco, gradualmente, sin darte cuenta mejorarás estos aspectos.

Tengo ciertas limitaciones físicas ¿esto me impide practicar yoga?

No. Como dije en la respuesta a una de las preguntas anteriores, salvo contadas excepciones, casi todo el mundo puede practicar yoga.

Adaptamos el yoga a la persona y no al revés. Creo una práctica que se ajusta a las condiciones físicas de cada alumno.

Es un diseño individual, único en cada caso.

¿Qué NO es una clase particular de yoga?

Una clase particular de yoga NO es:

  • tratamiento de ninguna enfermedad
  • sustitución de ningún tratamiento existente
  • competición
  • huida de la realidad
  • circo
  • contorsionismo

Es importante tener en cuenta estos aspectos. Si tu médico no te recomienda practicar yoga, yo te recomiendo hacerle caso a tu médico.

¿Quién soy para darte clases individuales de yoga?

Soy profesor de yoga y yogaterapia. Aquí encontrarás más información sobre mi:

Sobre víctor chertkov

Aunque lo mejor es vivirlo en directo, te quiero comentar un poco mi manera de trabajar, de dar las clases individuales.

Para esto te tengo decir cómo vivo y veo la vida en general. Desde hace años dejé de trabajar. Quiero decir con esto que hago lo que me toca hacer y en ningún caso lo interpreto como un “trabajo” separado de la “vida”, esa “vida” que para mucha gente empieza los viernes por la tarde y se acaba los domingos por la tarde muy a su pesar.

Para mi todos los días son domingos. Cuando digo que no trabajo no significa que no cobro por las clases que doy. Cobro por cada clase. Puedo dar clases gratis también, no tengo ningún reparo ni dificultad para ello.

De por qué cobro hablaré más adelante.

Entonces ¿cómo trabajo en clases individuales de yoga con mis alumnos? Escuchando.

Básicamente escucho y trato de ver. Esto es lo que hago en esencia.

Puesto que escucho, siento y empiezo a ver, sé qué puedo hacer con este alumno, cómo podemos mejorar su vida, qué técnicas podemos utilizar, qué le irá mejor para las metas que él tiene.

Es un trabajo sentido, no es algo mecánico tipo “vamos a hacer esta tabla”, no. Lo que hago es algo que desde mi sentir entrenado me permite conectar mejor con el alumno y ayudarle a darse cuenta, a ser más consciente de lo que era antes de la clase.

A todos mis alumnos les digo que no tienen porque creerme, les invito a comprobar si lo que digo es cierto o no con su propia experiencia. Lo que hago no es cuestión de fe, es cuestión de experimentar en directo, de darse cuenta y aprender a vivir mejor.

Por eso cada clase es única, irrepetible, se armoniza con el momento vital de la persona. No hacemos mecánicamente “posturas”, “técnicas”, “métodos” porque existen en el yoga y “hay que hacerlas” para que parezca yoga. Utilizo todo este arsenal de una manera consciente y creativa, no trabajo de una manera mecánica, me apoyo en mi sentir, en el sentido común y, sobre todo, en las condiciones físicas y mentales de mi alumno, huyendo de dogmatismos y fanatismos. Yoga es una ciencia viva, es una ciencia de la vida.

Dentro de la metodología eficaz probada por miles de personas, y por mi personalmente también, tengo mucho margen de maniobra para ajustar lo que hacemos a la realidad personal de cada alumno.

Ahora comento un poco el por qué cobro porque es un tema que con cierta frecuencia me preguntan.

En primer lugar cobro porque vivo de mis clases, de estos domingos aunque se den los lunes, martes o cualquier otro día de la semana. Disfruto de mis clases, las doy con entusiasmo sereno, aportando armonía, calma y tranquilidad reparadoras.

Cobro porque considero que es la mejor manera de intercambiar la fuerza: yo te doy algo muy valioso que te servirá para el resto de tu vida, tu me recompensas con dinero (cosa que no tiene ningún valor, tan sólo el coste porque es papel [mojado]) porque es el instrumento de cambio comunmente aceptado en esta sociedad.

El dinero es cierta potencialidad, puede (y debe) ser usado para algo edificante, para mejorar. El dinero no es la fuerza, como dicen algunos, tan sólo es papel que no tiene nada detrás, pero sí es esa potencialidad por el hecho de que es aceptado por todo el mundo. Bueno, casi, porque existen individuos que rehusan premios millonarios llevando una vida humilde, como mi paisano Grigory Perelman.

Además este pago que recibo es el símbolo del valor que tu le das a lo que haces. Por eso no hago rebajas ni descuentos. Reflexiona un poco sobre este tema: ¿en cuánto valoras clases de yoga que puedes recibir?

Ese es el aprecio que les tienes y será el precio que estarás dispuesto a pagar. Ni más ni menos.

Por eso, de entrada, sin abrir la boca para convencer a nadie le invito a la gente a atreverse a dar un paso, a apostar por su bienestar real, que, un poco más tarde, pueden aprender a crear ellos por su cuenta con mi ayuda inicial.

Aquel que se atreve recibe, aquel que no se atreve expondrá una larga argumentación que “explica” por qué “no puede” hacer las clases conmigo. Respeto cualquier opinión. Ni siquiera trato de convencer a estas personas para que hagan lo contrario: es su elección y por eso es perfecta. Cualquier “argumentación” de este tipo puede ser tirada directamente a la basura.

Hasta aquí esa introducción sobre las clases individuales de yoga conmigo. Nada más. Un abrazo, que vivas feliz, con amor y en amor. Hasta el próximo post. Namasté.

¿Aún no practicas el yoga? Creo que es el momento de empezar. Saldrás ganando.

Si quieres obtener más información sobre clases individuales de yoga haz click en este botón y suscríbete para recibir información valiosa:

Clases particulares de yoga

 

Si te gustó o te resultó útil este post, deja tus comentarios abajo, comparte con tus amigos, utilízalo en tu trabajo interior, suscríbete a mi blog para estar al tanto de las novedades.

Follow

About the Author

Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

Leave a Comment:

Leave a Comment:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR