Mudras – el poder del yoga en tus manos. Gertrud Hirschi.

By Victor Chertkov | BiblioYoga

Gertrud Hirschi Mudras en almayogavida.com

Comentarios

Es un curioso libro de no mucho volumen (239 páginas) pero eminentemente práctico. Está provisto de un índice de términos lo cual es de agradecer en un libro puesto que facilita mucho el trabajo con el contenido del mismo.

Los mudras es un tema fascinante que se trabaja en el Hatha yoga pero de una manera no muy extensa. Están presentes en muchas prácticas como un elemento adicional y, sin embargo, merece la alegría conocer más este tema.

Una cita del libro (separaciones mías):

“Mudra es un concepto con muchos significados. Con la palabra “Mudra” se hace referencia a un gesto, a una posición mística de las manos, a un sello o a un símbolo.

Pero también hay posiciones de los ojos, del cuerpo y técnicas de respiración que reciben el nombre de los mudras. Estas posiciones simbólicas de los dedos, de los ojos o del cuerpo permiten representar de forma plástica determinados estados o procesos de la consciencia.

Y a su vez, cada una de esas posiciones concretas puede llevar a los estados de la consciencia que simboliza. …los mudras estimulan determinados ámbitos de nuestro cerebro o de nuestra alma y ejercen sobre ellos la influencia que les corresponde. Pero también actúan a nivel físico.”

Gertrud Hirschi

Tipo de libro

De consulta.

La autora dedica unas 60 páginas a introducir el tema de una manera muy resumida abarcando multitud de temas relacionados con la práctica de los mudras y los posibles efectos de la misma.

Cuanto menos es muy interesante esta primera parte y puede leerse de un tirón. Aunque la densidad de temas no facilita mucho crear un cuadro más o menos completo.

La parte más gruesa está dedicada a los mudras en sí y a su empleo para fines muy diversos.

Recomendable para tener en la biblioteca personal como un libro de apoyo.

Cómo leer este libro

Al ser un libro de consulta está muy bien organizado para elegir el material de nuestro interés y estudiarlo sin distraernos con aquello que no interesa por el momento.

Como dije antes, la propia estructura del libro lo facilita y permite este trabajo concreto, apoyándonos en lo que nos interesa en el momento.

Por qué este libro es bueno?

Además de los mudras en sí con sus correspondientes ilustraciones la autora ofrece unas visiones del tema desde diferentes ángulos.

Aporta material adicional que permite ver el tema en su complejidad. El tema de los mudras es muy interesante tanto desde el punto de vista de los efectos que se les atribuyen como desde la vivencia personal del que practica estos gestos.

Quién es el público de este libro

La verdad, el público objetivo de este libro es muy ámplio y el criterio principal, quizás, es el interés o la curiosidad que uno puede tener:

  • practicantes del yoga
  • profesores del yoga
  • meditadores
  • cualquier persona interesada en ampliar sus conocimientos en este tema

Tanto si practicas o no el yoga, te invito a asomarse a esta provincia de los mudras a probar, experimentar.

Siempre con una actitud abierta, sin caer en dogmas, estando cuerdo en tus acciones, es decir cotejando con el corazón lo que haces.

Algunas reflexiones adicionales

La humanidad, a lo largo de su historia, acumuló muchísimo saber sobre el universo y el ser humano y este libro es un pequeño destello una parte de este saber.

Los seres humanos no paraban de experimentar, investigar, y a pesar de lo que nos pueda parecer, no estamos más que en la antesala del saber a todos los niveles.

Tenemos más preguntas que respuestas.

Durante unos años trabajé con los mudras porque me fascinaba el tema. Ahora no tanto, sigo usando los mudras en mis prácticas personales y trabajos con mis alumnos y lo que quiero compartir contigo es esa sensación difícil de describir de tocar algo sutil.

Realmente los mudras fue todo un hallazgo y a pesar de ser algo muy común, propio de la humanidad en general, en el terreno hindú primero y más tarde en otros lugares de Asia, del sur-este asiático, en Japón este tema tuvo un desarrollo especialmente avanzado.

Por eso, una vez más, te invito a probar estas prácticas, a experimentar.

Trata de apoyarte en tu propio sentir, tus vivencias directas. Coteja con el corazón lo que sientes y vives.

Feliz y fascinante viaje a la provincia de los mudras, amigo! Namasté!

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About the Author

Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

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(2) comments

Victor 7 days ago

Hoy me han hablado de una técnica japonesa para liberar el estrés mediante movimientos de las manos llamada “jin-shin-jyutsu” y me he acordado de este libro. ¿Serán técnicas parecidas? Lo miraré a ver.

Reply
    Victor Chertkov 6 days ago

    Hola Víctor!

    No conocía esta técnica (arte) japonesa. Gracias por tu aportación. Siempre se aprende algo.

    No, creo que no tiene nada que ver con los mudras. Por lo menos en tanto en que la finalidad es diferente: mudras son gestos cuya finalidad es más bien mística (también con unos efectos beneficiosos a nivel puramente fisiológico) y jin-shin-jyutsu (según entendí de lo que encontré en internet) es cierta manipulación de las manos con la finalidad de “sanar” al ser humano.

    Por cierto la última parte del nombre, “jyutsu”, se parece mucho a la coletilla de artes marciales japoneses como ju-jutsu, aiki-jutsu, batto-jutsu,iai-jutsu etc. cuyo significado indica que son procedimientos de combate. En otras palabras son artes de aniquilar al adversario en el campo de batalla de la mejor y más rápida manera posible. A diferencia de “do”, como en judo, aikido, karate-do, iaido y otros muchos “do’s” que indican que son “caminos” de crecimiento interior a través de las artes marciales antes que unos procedimientos de aniquilar al adversario.

    Habría que ver el significado del último jeroglífico, claro. Pero ahí me quedo corto 🙂 .

    Volviendo a tu comentario. Por ahora me da la impresión de estar ante unos procedimientos de sanación.

    Un tema que atrae muchísimo al público occidental. Creo, es mi opinión, que las prácticas orientales de sanación de todo tipo ocupan un lugar secundario en los conocimientos sobre el ser humano.

    En general la salud, parece ser, siempre es un factor supeditado a otros aspectos de la vida del ser humano. La salud es lo que ayuda a hacer algo más importante que la salud en sí. No tiene un interés y peso propio, es un instrumento.

    Pero en Occidente la salud se convierte en una obsesión, una especie de fetichismo. Y al mismo tiempo brilla por su ausencia. Sospecho que es el resultado de una potente comercialización de algo que trae beneficios astronómicos: la promesa de la salud.

    Existen poderes económicos que promueven esta fijación con el único fin de lucrarse. Los grandes promotores lo hacen de una manera premeditada y a medida que vamos descendiendo hacia la base de esta pirámide gigantesca empieza a prevalecer una visión romántica pero igual de obsesionada.

    Si nos vamos al taoísmo, por ejemplo, este le dedica mucho espacio y textos a la salud, la cosmovisión china es muy peculiar y sus aplicaciones al arte de sanar (acupuntura, chi kung) son difíciles de comprender para un occidental y con frecuencia se simplifican exagerando unos aspectos muy concretos en detrimento de otros que, entiendo, son mucho más importantes.

    Por ejemplo el tema de la “energía” está superexplotado y para nada comprendido. Nos venden una versión muy cutre de un concepto sumamente complejo y difícil de comprender. Lo poco que ví de jin-shin-jyutsu tiene la misma tendencia. La famosa “energía” no es lo que nos parece o lo que nos suelen contar.

    Si vamos al yoga, los textos de Hatha yoga están plagados de alusiones a efectos como “vencer a la muerte” (nada menos!), “conseguir salud”, etc. pero todo esto para liberarse de la rueda de renacimientos. Para dejar de ser un ser humano: no existen humanos que vencieron a la muerte, todos somos mortales. Hasta los maestros más grandes de yoga de los conocidos en los últimos 150 años. Yoga no es para estar simplemente sano.

    Tengo que decir que está muy bien conocer y practicar estas cosas. Pero, curiosamente, donde más longevidad masiva se tiene es en Occidente (Japón incluido; a pesar de ser parte de Oriente es un país occidentalizado en muchos aspectos). En este Occidente contaminado, destructivo, venenoso, estresante, ansioso, obsesionado con “bienestar”, individualista y egoísta. :)))

    El Oriente con todas sus técnicas y artes de sanación que merecen ser estudiadas y usadas, claro que sí, va muy lentamente por ese camino de aumento de la expectativa de vida que, por lo visto, se consigue con unos procedimientos puramente higiénicos.

    Existe una tendencia de relacionar la salud con la longevidad y sin embargo, si observas, verás muy pocos maestros de artes sanatorias de edades muy avanzadas.

    Insisto que está muy bien conocer y usar estas técnicas, más bien artes, para vivir mejor pero sin obsesionarse con ellas ni con la salud en sí.

    Gracias una vez más por tus comentarios y por tu aportación.

    Un gran abrazo! Namasté!

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