¿Qué es la disciplina?

By Victor Chertkov | Etimología curiosa

Que es la disciplina en almayogavida.com

La disciplina – etimología

Disciplina viene del latín “disciplina” y significa “enseñanza, educación”. Componentes léxicos: discere (aprender) + el sufijo -ina (pertenencia). De ahí parece ser procede el discípulo (discipulus) “el que esta empujado a un aprendizaje” (como una posible opción de su etimología)…

Prefiero apoyarme en los significados y sentidos originales y no en esos inventos de la modernidad que se separan tanto de lo que existía en origen. Tergiversamos, atribuimos sentidos extraños y significados perversos a palabras que en origen tenían otro significado y sentido.

Perdemos claridad. Ahora alguien con formación superior nos tiene que contar qué significan las cosas que en origen eran de uso común.

El pueblo, como creador de la lengua, creaba recursos descriptivos muy exactos y precisos, no esperaba a ver si los filósofos, psicólogos, lingüistas o los académicos de la lengua se pronuncien al respecto. El pueblo creaba la lengua directamente. Es una hipótesis.

Nadie de los contemporáneos era el testigo de este proceso y nadie puede afirmar de que esta hipótesis es cierta o no. Incluso algunos especialistas especulan que la lengua el ser humano la recibió ya hecha.

Pero lo cierto es que en origen no existían instituciones científicas de ningún tipo y sin embargo la lengua no solo existía sino que era ampliamente usada precisamente por el pueblo.

¿Qué NO ES la disciplina?

La disciplina,  como hemos visto, no tiene nada que ver con hacer planes o ser constante en conseguir ciertos fines o metas, trabajar duro o maltratar su cuerpo con ejercicios regulares sin tener claro el por qué ni para qué.

Es simplemente aprender… Aprendemos siempre, no paramos de aprender, de otra manera no es posible sobrevivir.

Y ese aprendizaje puede ser muy caótico, todo un desastre a ojos de algunos moralistas y defensores de meter la vida en cajones estrechos y de medir a todos con la misma vara que ellos mismos inventan y declaran como correcta.

Ahí, en este caos del aprendizaje vital no hay nada que se asemeje a la “disciplina” al estilo de ser un buen chico, de hacer lo que te dicen los mayores y otras curiosidades del control por violencia.

No es como dicen algunos autores que es hacer algo porque sí,  te guste o no. Esto último se llama obligar, forzar y puede servir para aprender, como no, pero generalmente es para fastidiar, para complicarnos la vida.

Me pregunto quién es ese lumbreras que se esfuerza en crear dificultades y luego pretende superarlas. Nos engaña y luego nos propone hacer cosas extrañas. ..

Precisamente por eso la disciplina, entendida como esa obligación sí o sí, entra con la sangre en los almas de jóvenes estudiantes. Literalmente es metida al martillazos…

Como vemos, se nos olvida el sentido original de la palabra e inventamos un monstruo, una quimera con la cual luchamos gastando valiosas fuerzas y malgastando el tiempo de nuestras vidas. Se produce una suplantación adornada por discursos estúpidos pero de aspecto muy “científico” como por ejemplo este (cito textualmente):

Con origen en el término latino disciplīna, la disciplina es el método, la guía o el saber de una persona, sobre todo en lo referente a cuestiones morales. El concepto también se utiliza para referirse a una rama científica o artística. Por ejemplo: “Para aprender a tocar un instrumento musical debes tener disciplina”, “Jaimito es un niño con muchos problemas de disciplina”, “La poesía es una disciplina literaria que no logro dominar”. La noción de disciplina, por lo tanto, puede estar vinculada al comportamiento o a la actitud de alguien. Se dice que la disciplina es buena cuando la persona respeta las reglas, las leyes o las normativas dentro de algún ámbito: “Insultar a una maestra es una falta grave de disciplina”, “Todos los jugadores tienen que respetar la disciplina impuesta por el entrenador”. Por lo general, la disciplina exige respetar un cierto código de vestimenta, cumplir con un horario y dirigirse a los superiores jerárquicos de una manera en particular, entre otras obligaciones. Esto quiere decir que, en una empresa, la disciplina puede incluir usar uniforme, ingresar a la fábrica a las 8 de la mañana y no tutear al jefe.

Una ejemplar verborea, suplantación de conceptos, intentos constantes de complicarse la vida amontonando una estupidez encima de la otra. Me encantan esos ejemplos: “Jaimito es un niño con muchos problemas de disciplina”. 

Pobre Jaimito no tiene ningún problema ni medio ni con la disciplina ni con nada. El que tiene problemas es el sistema “educativo” que pretende meter todo un universo llamado Jaimito en un cajón muy estrecho y tosco. Lamentablemente lo consigue y la chispa de la vida que ardía en Jaimito será apagada, convertirán a esa maravilla del niño en un piñón más de la máquina productiva.

Me pregunto ¿por qué inventan esas quimeras como la disciplina tal como la entienden en esta cita? Insultar a una maestra es insultar a una maestra, y esto está mal y no debería hacerse. ¿A qué viene aquí la disciplina?

Un entrenador impone (ese es su método, elimina distracciones) las normas (establece lo que es normal y lo que NO es normal, según el criterio que tenga él, ojo) y las obligaciones (obliga a sus deportistas a hacer ciertas cosas), explica las reglas (con las reglas se mide, no olvidemos, se mide lo que es correcto y lo que no es correcto) y así consigue que sus deportistas mejoren los resultados.

Usando las palabras que usé todo está claro. No hace falta esforzarse por memorizar la verborrea que nos proponen explicando qué es la disciplina.

Pero no, tenemos que inventar algo rebuscado que requiere explicaciones constantes: si no se explican estas tonterías no entran en la mente de personas normales.

O este otro ejemplo que también es muy llamativo:

Se conoce como disciplina a la capacidad que puede ser desarrollada por cualquier ser humano y que implica, para toda circunstancia u ocasión, la puesta en práctica de una actuación ordenada y perseverante, en orden a obtener un bien o fin determinado. Es decir, para conseguir un objetivo en la vida, cualquiera que nos propongamos, por más perseverancia o fortaleza que se tenga y que claro ayudará a lograrlo, resulta indispensable tener o disponer de un orden personal que nos organice para alcanzarlo de un modo más concreto, prolijo y sin fisuras.
Esto en cuanto a los rasgos generales del concepto, en tanto, el concepto de disciplina es un término ampliamente utilizado en el ámbito académico y que en este contexto toma la denominación de disciplina escolar y se trata del código de conducta que deberán observar y cumplir tanto alumnos como maestros y que se encuentra dispuesto en cualquier reglamento escolar. La escuela por ser un actor social que integra individuos que provienen de diferentes clases sociales, experiencias, necesita de un sistema organizado de disciplina que garantice el orden y el buen funcionamiento.

¿Qué te parece este delirio, querido lector? Sobre todo el primer párrafo, es toda una perla de un lenguaje acartonado que requiere varias lecturas y que cuando intentas retenerlo en la memoria descubres que todo suena hueco, un magnífico bla bla bla bla bla…

En la explicación a la definición atentan contra el sentido común: todos nosotros, sin excepción alguna, hemos conseguido numerosos objetivos en nuestras vidas siendo muy caóticos y desordenados, no disciplinados, vamos.

Esas explicaciones son una auténtica estupidez y nos las ofrecen como válidas, poco menos que científicas, en todo caso muy serias.

Este modelo de enseñar es un paradigma de control por violencia : si no haces lo que yo digo serás castigado, si no me obedeces te prometo malas vivencias.  Eso se usa mucho para adiestrar a los animales.

No me parece una buena idea equipararnos primero a animales y luego tratar de convertirnos en seres humanos. Una perspectiva un tanto extraña.

No olvidemos que si hablamos de la educación, ésta significa sacar lo mejor, algo que ya existe en el ser humano y no se trata de convertir un animal en un ser humano.

Y si hablamos de ser más organizados y eficientes, pues, hay que hablar de eso y no de cómo amargarnos la vida haciendo la cosas porque sí e inventando conceptos rebuscados como esa “disciplina”.

La verdadera “disciplina”

Cuando hablamos de ser organizados,  constantes, perseverantes a la hora de conseguir ciertas metas lo comprendemos mucho mejor. Y deberíamos hablar así, decir estas palabras, que son exactas y precisas, ellas no inducen a la confusión como esa disciplina (tal como la entendemos) que requiere una explicación adicional y cierto esfuerzo para memorizar.

Cuando coinciden estos dos últimos aspectos, explicaciones adicionales y la necesidad de memorizar, con frecuencia estamos ante algo muy artificial.

La dichosa disciplina se entiende muy mal,  se percibe como algo muy artificial y forzado: no es nuestro, esta impuesto desde fuera y no para hacer nuestra vida mejor ni más feliz ni tampoco más fácil.

Por un lado creamos sin parar gran cantidad de artilugios para facilitar nuestra existencia (lavadoras, ordenadores, microondas, toda clase de instrumentos para la industria, etc.) y por el otro nos complicamos la existencia al nivel conceptual y psíquico creando quimeras como la de “disciplina”.

En lugar de hablar claro usamos sentidos oscuros en palabras cuyo significado y sentido original no se parece en nada a lo que les atribuimos ahora.

Así con la metamorfosis que experimentó la palabra disciplina, si hablamos de una persona disciplinada, generalmente nos referimos a una persona que puede describirse con el eufemismo de “buen chico” o “buena chica”…

Es decir una persona disciplinada, a fin de cuentas, es la que agrada a los demás porque hace las cosas que los demás declaran correctas: estudia mucho todos los días, nunca llega tarde, es muy ordenada,  mantiene una limpieza impecable en su habitación o casa, etc.

Que luego, al la hora de la verdad,  dicha persona es una mediocridad espantosa a nadie le importa porque ella es muy cómoda para su entorno…

Es el ejemplo del pobre Jaimito que si sigue desviándose de lo que le dicen y no quiere meterse en agujeros estrechos de la disciplina colegial será castigado, humillado, reducido y multiplicado por cero, como decía el famoso Bart Simpson.

Mira este vídeo que puede interpretarse como una muestra de la “discilplina”. No lo es, lo que vemos es el resultado de una excelente coordinación, sentido del grupo, entrenamiento regular, eso sí. Pero nada de la disciplina en el sentido que se le da ahora: hacer por narices, porque sí.

 

O este otro vídeo que nos muestra lo mismo. Pero esta vez con música y armas.

En lugar de la disciplina el fluir

¿Qué ocurre cuando logramos fluir con el mundo? Vivimos felices, ligeros, realizados, en plenitud, presencia y, lo curioso, es que logramos hacer lo que haga falta en cantidad y calidad superiores a cuando nos vemos obligados a hacer algo.

En este caso hablo del fluir que es un estado del alma o de la psique. Un estado que el psicólogo estadounidense (de origen húngaro) Mihaly Csikszentmihalyi investigó ampliamente con sus colaboradores y discípulos.

El resultado de sus investigaciones cross-culturales (realizadas en varias culturas repartidas por todo el planeta) hizo ver que el estado de fluir es algo muy común a toda la población de la Tierra.

Si la disciplina en el sentido original del término es un aprendizaje, la mejor manera de aprender es fluyendo. Es cuando, según los estudios de Csikszentmihalyi, se optimiza todo el funcionamiento psíquico (es decir del alma), cuando se despliega todo el potencial que llevamos dentro y todo esto se hace con una enorme facilidad.

El fluir experimentado como una vivencia consciente permite resurgir de las dificultades.

Hablé sobre el arte de surfear la vida en un post anterior. La vida es muy cambiante, todo lo que nos rodea fluye sin parar incluso aquello que nos parece estático e inmóvil.

El estado de fluir es experimentado por muchas personas de manera espontánea en algunas ocasiones de la vida. Y algunas personas han aprendido, por su cuenta, a crear este estado con cierta regularidad y lo hacen fácilmente.

Para comentar brevemente las características del fluir diré que éste surge cuando

  • lo que hacemos presenta metas claras
  • existe una retroalimentación franca e inmediata
  • hay una sensación de control “suelto”
  • retos están a la altura de nuestras habilidades
  • existen pocas distracciones
  • etc.

Cuando estas y demás condiciones se dan, confluyen, experimentamos un maravilloso y excitante estado de fluir. Fuera de estas experiencias, en lugar de aprender a generarlas, nos proponen esa quimera que suelen llamar “la disciplina” que podría describirse con esa frase lapidaria de “hacer por narices”, porque sí.

La disciplina en los estudios (crecimiento o desarrollo personal, camino interior)

Es muy frecuente oír que para lograr ciertos éxitos es necesario ser disciplinado, en este sentido un tanto masoquista de hacer las cosas sí o sí.

Meditar, practicar hatha yoga, hacer el tai chi, etc. todo con disciplina para progresar. Olvidando por completo que todos estos artes o prácticas no son más que unos medios, que entusiasmarse con estos juegos es perder de vista lo esencial e importante.

No está nada mal tener cierta regularidad en estas u otras prácticas. Pero no es esencial. Lo esencial es ser consciente, darse cuenta. Las prácticas en sí son tan solo unos pretextos para ese darse cuenta, ser consciente.

Lo mismo pasa con el deporte y cuidados de la salud. La salud no es ni debe ser el fin, es un medio para algo que no tiene nada que ver con la salud o enfermedad. Hablo un poco sobre la salud, el yoga y la longevidad en este post.

Si hablamos de los estudios (escolares o universitarios, da igual) lo importante no es la “disciplina” para tratar de memorizar cosas de las que uno ni se acuerda pasados unos pocos años (¿para qué entonces tantos esfuerzos?).

Esa disciplina sirve tan sólo para tener contento al claustro de profesores sin aportar al alumnado nada de lo que les pueda ser útil para saber vivir por su cuenta: los alumnos salen absolutamente no preparados para la vida después de haber pasado un decenio y pico en un colegio (lo mismo pasa con las universidades).

Lo fundamental en los estudios no es la cantidad de teorías que te hayas memorizado sino el grado de comprensión que hayas adquirido de todo aquello. La comprensión brilla por su ausencia. A cambio disciplina, disciplina y una vez más disciplina.

La disciplina en frases (con comentarios)

Sobre la disciplina se han pronunciado muchas celebridades, como no. Un tema tan importante. La disciplina es esto y es aquello, es para tal y para cual, sé buen chico, disciplinado… Una enorme cantidad de falacias como reflejo de la educación que han recibido.

Elegí unas frases al azar. Son personajes famosos, destacados en sus ramas del saber o del hacer. Lo cual no les libra de alguna tontería que otra. No te quedes hipnotizado por los nombres de los autores de estas frases. Procura en todo momento comprender lo que dicen. Trata de oír las palabras, no las tragues sin más.

Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta.

Antoine De Saint Exupery

Es cuestión de la limpieza. Si no quieres vivir en una pocilga, limpia a menudo. La limpieza es cuestión de la higiene (Higía, diosa de la curación y limpieza), la hija de Asclepio (dios de la medicina) y Lampetia (personificación de la luz, hija de Helios) y hermana de Yaso  y Panacea (que todo lo cura, ambas diosas menores de la salud ).

La disciplina no tiene nada que ver con eso. O tiene que ver si lo importante para ti es lo que dirá la vecina del quinto. Entonces sí, tienes que ser “disciplinado”, es decir buen chico… a los ojos de la vecina, claro. Exupery es un escritor excelente, pero aquí metió la pata a fondo.

La disciplina es la parte más importante del éxito.

Truman Capote

Literalmente significa: lo único que importa (que merece llevar dentro) en el éxito es la misteriosa disciplina. El éxito en sí es secundario. Pourquoi pas? como dicen en Francia.

La disciplina es el mejor amigo del hombre, porque ella le lleva a realizar los anhelos más profundos de su corazón.

Madre Teresa de Calcuta

La disciplina es el mejor amigo del hombre si el hombre en cuestión quiere ser un buen chico y que todo el mundo le diga “pero qué buena persona es!” Creo que para realizar los anhelos más profundos del corazón es necesario el atrevimiento y la claridad de imágenes de lo que vas a hacer. No es exactamente una cuestión de disciplina.

Nosotros exigimos que nuestros hombres hagan lo que se les diga. Nuestra organización es tan especializada y todas sus partes dependen de las otras de tal modo que es imposible pensar en dejar a nuestros obreros hacer lo que quieran. Sin la más rigurosa disciplina llegaríamos a la confusión más extrema.

Henry Ford

Aquí los trabajadores deben cumplir con las exigencias. Sin más. Ser muy estrictos en desempeñar sus obligaciones. Ser estricto [de strictus – ceñido, atado fuertemente], es decir muy atado y cumplir con las obligaciones… todo claro y llano… no es necesario introducir esa “disciplina” que requiere muchas explicaciones dudosas.

Disciplina, trabajo. El trabajo, la disciplina.

Gustav Mahler

Un buen ejemplo de hombre-máquina. Pobre hombre… y no hablo de Mahler…

La disciplina en el arte supone una lucha fundamental para entenderse a uno mismo y al mismo tiempo entender lo que uno está dibujando.

Henry Moore

Entenderse a uno mismo no tiene nada que ver con la disciplina. ¿Luchar para entenderse a uno mismo? Algo está fallando… Moore se ha perdido en sus palabras. Parafraseando una frase humorística, demasiada disciplina nubla la vista… :))) Es triste ver ese rebaño de “luchadores” a los que les dijo alguien que para vivir felices y contentos han de luchar… Hay un buen método (camino) para este tipo de “luchadores”: labrar tierra… cavar zanjas también… aclara la mente, cura de gilipolleces, hace el bien para la sociedad.

El hombre es lo que debe ser, mediante la educación, mediante la disciplina.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel

Amigo Hegel, el hombre es lo que debe ser por la simple razón de que es hombre. Otro hijo de su tiempo con la disciplina metida a martillazos desde la mas tierna infancia. Sin olvidar que es el hombre el que crea lo que llamamos la educación y no al revés. Ahora bien, la educación [de educere – extraer lo mejor, lo que ya existe (!!!)] es un magnífico instrumento para ser mejores como seres humanos y la educación no tiene nada que ver con la disciplina.

La disciplina es para la formación: es cuando te forman, te meten en una imagen (forma), te meten en ella los que te forman, te dan forma. Te dan forma que los formadores necesitan. En origen tu no necesitas esta forma (imagen). Eso es lo que hacen con el pobre Jaimito del ejemplo que usé cuando dicen que la criatura “tiene muchos problemas con la disciplina” lease que no se ajusta para nada a la forma que los formadores le tienen preparada. Qué majos… quería decir, qué malos…

El dinero viene sólo si hacemos lo que nos gusta hacer, y también esto requiere de disciplina.

Hector Tassinari

Cuantas ganas de rizar el rizo :)))) Si haces lo que te gusta hacer lo haces sin dificultad ni disciplina. Simplemente lo haces, porque te gusta. Si introduces esa “disciplina” en lo que te gusta hacer, estas creando algo extraño: pretendes convertir lo que ya te gusta y estas dispuesto a hacer por el propio gusto en algo formal, mecánico… ¿Para qué?

Sin disciplina, no hay vida en absoluto.

Katharine Hepburn

Querida Katharine, es una tontería como la copa de un pino. Menos mal que la vida no se entera de estas cosas :)))

La única actitud digna de un hombre superior es el persistir tenaz en una actividad que se reconoce inútil, el hábito de una disciplina que se sabe estéril, y el uso fijo de normas de pensamiento filosófico y metafísico cuya importancia se siente como nula.

Fernando Pessoa

Buen poeta, con unos hallazgos muy interesantes. Pero en esta frase esta delirando. Persistir en algo que se reconoce inútil… Haz algo útil, no seas un idiota. Y no digo nada de lo que nos propone hacer después… “uso fijo de normas de pensamiento filosófico y metafísico cuya importancia se siente como nula”.

No sé cómo llamar a este personaje que malgasta su vida en cosas estériles y de importancia nula creyéndose ser superior (¿superior a qué o a quién?)… Increíble…

¿Por qué siempre nos enseñan que lo fácil y malvado es hacer lo que queremos y que debemos disciplinarnos para reprimirnos a nosotros mismos? Es la cosa más difícil del mundo: Hacer lo que queremos. Y necesita del más elevado tipo de coraje. Quiero decir, lo que realmente queremos.

Ayn Rand

Por fin una frase cuerda. Olvídate de las quimeras como la “disciplina” y atrévete a hacer lo que de verdad quieres hacer. Excelente! Ayn Rand tiene toda la razón: disciplina es una represión, violencia, agresividad encubierta con buenas y “científicas” palabras y “nobles” propósitos. Es re-pre-sión.

La disciplina no es el único instrumento formativo del carácter. Uno de los descubrimientos psicológicos más importantes de los tiempos modernos, fue el descubrimiento de que los juegos no sólo de los niños, sino también (lo que es más significativo) de los adolescentes y de los adultos, podían aprovecharse con propósitos educativos.

Aldous Huxley

Sí señor, no es el único instrumento formativo de carácter ni tampoco el mejor. [Por cierto ¿qué tiene que ver esto con el carácter? Búscalo en este post.] Menos cosas de cartón-piedra y mas vida, por favor. Más que un descubrimiento, eso ya existía desde los tiempos inmemoriales, es un hallazgo de mucho valor.

Por fin los psicólogos lo han visto. Como también otro hallazgo de valor es el estado de fluir. Lo último es mucho más interesante, eficaz y productivo que cualquier disciplina mortecina.

Aquí acabo esa excursión al fascinante país de la disciplina. Gracias por haberme acompañado, querido lector.

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Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

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(4) comments

[…] que saber diferenciar entre lo importante y no importante, no caer en la trampa de la “disciplina” que mortifica lo poco vivo que se manifiesta. Es necesario que comprendas y aceptes tus […]

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[…] La diferenciación de las subpersonalidades a través de las experiencias de superación aumenta. Cada vez que superamos algo actualizamos o creamos nuevas habilidades, nos sentimos más capaces, más expertos. Y ese aumento se produce de una manera espectacular y muy visible durante y después de las experiencias de flujo. Las propiedades de la experiencia de fluir comenté en el post “Qué es la disciplina”. […]

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[…] diferencia de lo que solemos pensar, disciplina no es hacer lo que sea porque sí, nos guste o no, no es ser regular o fiel a nuestro propósito, […]

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[…] proponen hacerlo como si esto fuera la mejor manera de vivir, nos hablan de una quimera que es disciplina, comparan el trabajo duro con el talento sin entender de que hablan y creando así […]

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