Reforzar concentración

By Victor Chertkov | Conceptos

concentración mental

La #concentración, con-centro-ción, no se consigue mediante el esfuerzo.

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Llevo algún tiempo con ganas de comprender un poco más qué es la concentración. Algo tan aclamado y cotizado y a la vez tan difícil de alcanzar y mantener. Solo los perezosos no enseñan cómo reforzar concentración ))).

Puse como título de este post “Reforzar concentración” porque es una de las expresiones muy extendidas y mucha gente intenta hacer exactamente esto. Lee este post y verás si es posible tal propósito.

Pero primero vamos a ver de qué nos habla la palabra.

Reforzar concentración – la palabra en sí y qué es lo que dicen sobre ella

La palabra concentración está compuesta del prefijo con- unificación, inclusión, la raíz latina centrum (centro) que viene a su vez del la palabra griega kentron (aguijón, punta de compás) y el sufijo -ción (acción o efecto de).

En otras palabras, cada vez que hablamos de la concentración, hablamos de algo que está con/en cierto centro, cerca de él, al lado de este centro o alrededor del mismo: con-centr(o)a-ción.

Sin embargo cuando hablan de la concentración en la literatura especializada y en internet hablan de:

  • la mente – es ella la que se concentra (no importa que no tenemos ni idea de qué es la mente)
  • atención – lo que se concentra es la atención
  • razonamiento (???)
  • que es un proceso
  • que es muy bueno
  • que ayuda
  • que es como un músculo, o sea que es entrenable ))))
  • que se trata de controlar la atención
  • algunos pasan directamente a enseñar cómo mejorar la concentración sin molestarse en explicar o tratar de comprender qué es la concentración (será porque es pan comido, todo el mundo sabe qué es la concentración 🙂

Otros directamente, cogiendo al toro por los cuernos, proponen las siguientes acciones:

  • concentrarse (es fácil, amigo 😉 )
  • eliminar distracciones (también es fácil)
  • limitar el tiempo de la concentración
  • entrenar el cerebro (!!! eso me hace mucha gracia, porque dicen que es como un músculo, será porque es igual de tonto, aquí los amantes de la visión fisiológica del ser humano se quedarán escandalizados, pero el cerebro es tan tonto, o sabio, que un callo en la planta de tu pie ))))
  • relajarse
  • contar palabras
  • visualizar
  • ingerir vitaminas, oligoelementos, ginseng, testículo del tiburón o el extracto del cuerno de la rata de Alfa Centauri ))) bromeo, claro, pero poco menos que esto: come/bebe X sustancia y tendrás la concentración afilada como una cuchilla de afeitar
  • y un muuuy largo etc. de acciones por el estilo

Me río mucho de todo esto porque es como dar vueltas y vueltas alrededor de algo sin entrar nunca en el tema pero derramando ríos de tinta con palabras sesudas. Al final sólo tenemos una colección de tonterías.

El DRAE no se complica la vida y simplemente dice que “concentración es acción y efecto de concentrar o concentrarse” y ya está, listo, simple y llano, otra acepción es la “magnitud que expresa la cantidad de una sustancia por unidad de volumen…” lo último clarísimamente no tiene nada que ver con el tema que trato de entender.

No es la primera vez que intento hacerte ver que solemos manejar de una manera irreflexiva gran cantidad de bobadas cuando hablamos de conceptos fundamentales.

Nos engaña la sensación familiar de usar ciertas palabras que nos suenan mucho, pero nunca jamas nos hemos detenido a reflexionar sobre su significado. Es una especie de fastfood psicológico: todo el mundo lo come (y rápido) y nadie sabe ni se interesa de qué está hecho o qué es lo que comen en realidad.

[Reforzar] concentración – ¿qué es?

Para empezar quiero decir que yo NO SÉ qué es la concentración. Mejor dicho ahora mismo tengo una noción muy vaga de ella, pero al mismo tiempo voy intuyendo algo que no coincide con la visión “moderna” del concepto.

Lo que vas a leer a continuación es un intento muy breve, inicial, de comprender el concepto, despojándolo de las letras de la canción de verano sobre la concentración que nos canta el coro de psicólogos desde hace algunas décadas. El disco está rayado y muy desgastado pero erre que erre siguen con lo suyo.

Personalmente me gustan los coros de verdad, pero nunca me ha gustado cantar en un coro (será porque canto fatal y no sirvo para esto? puede ser). Tampoco pretendo ser un solista ))) lo que quiero es comprender.

Entonces, vuelvo a la pregunta: qué es la concentración? Si nos apoyamos en la palabra, en su etimología, sin caer en la tentación de inventar entes sin necesidad, veremos que se trata de algo que esta con o en cierto centro. Mejor dicho ese algo se coloca en este centro y se convierte en con-centro-ción.

No antes, querido lector, fuera de cierto centro no hay concentración ni se puede concentrar la atención como podemos concentrar sales disueltos en un vaso de agua. Y eso es lo que nos proponen hacer constantemente: suplantan conceptos queriendo o sin querer. ¿Por qué no se puede concentrar la atención?

A pesar de la existencia de esta expresión coloquial, como comenté en este post, la atención es algo que pende de algo, que se estira en dirección hacia algo (objeto, imagen, persona, lugar, circunstancia o acontecimiento).

Como comprenderás, aquello que se pende o se estira en cierta dirección no es susceptible de ser concentrado. En todo caso, si hablamos de unas cuerdas (estas penden y pueden ser estiradas entre dos puntos) las podemos “concentrar” (léase acumular) en un cubo, por ejemplo.

Siempre y cuando eliminamos la condición de pender o estirar. Pero no podemos hacer la misma maniobra con la atención. Esta siempre se extiende desde dentro a fuera.

Algunos lectores pueden decir que estoy rizando el rizo, que no hace falta meterse en estos berenjenales y tendrán su razón. Tan sólo hay una cosa, no se puede mejorar algo que no conoces.

Esto quiere decir que si no sabes, no entiendes qué es la atención y concentración estas haciendo cualquier cosa menos trabajar con estos aspectos de tu alma.

Quiero decir que todo lo que te aconsejan para mejorar tu atención y concentración no tiene nada que ver con la atención y concentración. Es más, te están vendiendo humo de colores, amigo. A partir de este punto cada uno es libre de hacer lo que quiere.

Y ahora la pregunta del millón: ¿qué es aquello que se coloca en nuestro centro y se convierte en lo que llamamos concentración?

NO TENGO NI IDEA )))

Reforzar concentración – fenómeno de la concentración

Fenómeno procede de fainein griego y es aquello que brilla, que se manifiesta, que se hace visible. Con la concentración pasa lo mismo: se hace visible cada vez que alcanzamos el centro al lado del cual o en el cual vivimos la con-centro-ción.

Te invito ahora, querido lector, a ver, a abrir los ojos y recordar, despojándote de la palabrería pseudocientífica sobre el tema, cómo se manifiesta lo que llamamos concentración.

Se manifiesta a través de la sensación de unidad, de centramiento, estabilidad (que no equilibrio). Cuando estamos centrados, es decir instalados en nuestro centro o al menos cerca de él, estamos con-centra-dos. Estamos con centro. Con nuestro centro, una vez más.

Como puedes ver, no se trata de concentrar nada en el sentido empleado en la física, aumentando la cantidad de cierta sustancia disuelta en cierto líquido. Una vez más, precisamente por eso no se puede concentrar atención.

Sencillamente porque esta se estira del centro hacia fuera, pende de este centro, la prestamos, entregamos una parte de la misma a objetos, personas, circunstancias.

Te invito a que contemples este hecho en ti mismo. Ahora. Déjate de tonterías que te cuentan los psicólogos, abre tus propios ojos, sé tu mismo. Mira y trata de ver. Si descubres que me equivoco, que puede ser, no dudes de compartir tus hallazgos en los comentarios debajo de este post.

No sé si te va quedando más claro el tema de la concentración. Es estar en el centro, en tu centro, solamente en el tuyo. Si pretendes estar o instalarte en el centro ajeno vas a crear lo contrario: dispersión.

¿Qué es lo que se dispersa? Te he dado suficientes pistas, puedes descubrirlo por ti mismo.

Y cuando nos instalamos en nuestro centro empezamos a apoyarnos sobre nuestros propios apoyos. Una gran maniobra, un gesto mágico que trae consecuencias asombrosas.

Reforzar concentración – atención fluye

Y aquí se produce el siguiente fenómeno: cuando estamos en nuestro centro la atención empieza a fluir. No se hace concentrada a modo de leche concentrada, claro que no. Al revés, se hace muy líquida, muy fluida, fácil de manejar. Y si fluye, fluye de… a…

Del centro hacia el objeto que contemplamos. Literalmente entregamos una parte o gran parte o toda (lo último no sé si es posible, habrá que investigar) atención disponible a este objeto, por ejemplo.

Y es cuando podemos observar como literalmente nuestra atención se estira en dirección a lo que contemplamos. Como también se estiran una especie de hilitos (no sé cómo llamarlo, hago una aproximación muy tosca) de nuestra atención en dirección a asuntos pendientes, no terminados, frentes abiertos, situaciones no resueltas, lugares de importancia.

Lo cual causa sensación de dispersión porque de esta manera nos alejamos de nuestro centro, tratamos de partirnos en mil pedazos para abarcarlo todo. En vano, claro esta.

Si queremos abarcar algo, lo mejor es tratar de hacerlo desde nuestro centro, con nuestro centro, con-centra-dos.

Es curioso, pero el arte del aikido nos propone lo mismo: para dominar al adversario es imprescindible llevarlo a nuestro centro. Entonces lo dominamos fácilmente, con fluidez, hasta podemos aprovechas las fuerzas implicadas, para ser más exacto, la fuerza implicada.

Esta manifestación (fenómeno) de la atención fluida, que emana desde el centro fue descrita por Mikhaliy Csziksentmikhaly, sus colegas y discípulos en los trabajos dedicados al estudio de lo que ellos llaman el fluir.

Y ahora un apunte muy importante: aquello que fluye lo hace sin esfuerzo. Por eso la concentración, con-centro-ción, no se consigue mediante el esfuerzo.

Lo que solemos denominar concentración es algo fácil, natural (propio de la naturaleza), sin esfuerzo y con fuerza, es agradable, gusta estar dentro de ella, produce satisfacción y sensación de plenitud.

Aquello que llamamos concentración tiene relación con atención pero no equivale a la misma. Ni tampoco la atención puede concentrarse. A pesar de que podemos dividir atención en partes, aquellos hilitos que mencioné antes, no procede hablar de la cantidad de atención.

No tiene medida ni unidad de medida. Y por todo lo dicho creo que no es posible concentrar atención.

Creo que de alguna manera está ligada a la fuerza o tal vez sea la fuerza misma. No lo sé, seguiré investigando.

Reforzar concentración – qué hacer, cómo usar, cómo acceder a ella

Quiero dejar este post con algo constructivo. Si bien es cierto que, en mi opinión, nunca llegaremos a perfilar con exactitud estos fenómenos , también es cierto que podemos acercarnos mucho a ellos.

Aún sin saber qué es la concentración podemos vivir y, de hecho, vivimos sus efectos en nuestro alma. Si la concentración surge cuando nos instalamos en nuestro centro, es lo que tenemos que hacer para alcanzarla.

Se encuentra o surge en nuestro centro. Comprobado está que cuando lo hacemos, vivimos lo que solemos llamar la concentración. Y es cuando la atención fluye sin parar y es fácil de dirigirla.

Entonces ¿para qué sirven los ejercicios mencionados en el post “Entrenar atención: unos ejercicios prácticos”? Contesto: nos facilitan la comprensión de cómo funciona nuestra atención.

De alguna manera aprendemos a ver lo que ocurre detrás del telón de nuestra vida psíquica, la vida del alma.

Creamos una cultura de autoobservación que es fundamental, constituye el fundamento, la base, el apoyo, para avances posteriores.

Nos familiarizamos con el manejo de nuestra atención aún cuando no estamos fluyendo, cuando nos alejamos de nuestro centro, cuando estamos “rodeados” de obstáculos. Y también, por qué no, nos puede ayudar a instalarnos en nuestro centro.

Y para finalizar

Reforzar concentración – instalarse en nuestro centro

Como te dije en el principio de este post, afirmo que no se puede reforzar la concentración. Lo único que podemos hacer, en mi humilde opinión, es instalarnos en nuestro centro.

Es tan sencillo como desplazarnos hacia él. Sin más. Ni menos. Sentir nuestro cuerpo en directo nos puede llevar a ello. Entrar en contacto directo con los elementos – aire, fuego, viento, agua – hacerlo siendo conscientes de ello nos puede ayudar y hasta catapultar a nuestro centro.

Aprende a volver conscientemente a tu cuerpo, que es tu casa verdadera y no esta que te vendió el banco. Vuelve e instálate en el círculo interior y una vez establecido en él puedes extender los hilitos de tu atención en la dirección que quieras.

La práctica de hatha yoga, por ejemplo, es una muy buena manera de realizar esta maniobra. Más tarde podrás hacerlo sin hatha yoga con una facilidad asombrosa.

Ahora, tras haber finalizado esta pequeña y muy superflua investigación, veo un poco más sobre la concentración. Aquí termino, querido amigo, y te invito a compartir tus impresiones debajo de este texto.

Si te gustó o te resultó útil este post, deja tus comentarios abajo, comparte con tus amigos, utilízalo en tu trabajo interior, suscríbete a mi blog para estar al tanto de las novedades.

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Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

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(11) comments

[…] ya unos posts sobre la atención, aquí y aquí, y la concentración. Se habla bastante de estos temas en la red, en la literatura especializada y en la de […]

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[…] en nuestro centro, estar más concentrados, vivir la vida tal como es, en lugar de vivir en y por la ilusión que creamos. Ser dueños de […]

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[…] aceptación y al desapego, trabajarás tu capacidad de enfocar atención y comprenderás que es la concentración. Empezarás así el camino de […]

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[…] el flujo del agua es un ejercicio excelente para entrenar nuestra capacidad de estar centrados, de trabajar nuestra atención. Pero también, y sobre todo, es una magnífica práctica para tratar […]

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[…] ejemplo, tengo que realizar alguna tarea que exige atención, concentración, presencia, capacidad de aguante… si lo hago conversando, este diálogo puede tener el […]

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[…] momento soy consciente de los apoyos físicos de mi cuerpo? Ocurre una cosa sorprendente – me centro. Para mantener la postura erguida hace falta estar centrado, mantenernos cerca de nuestro […]

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[…] En realidad toda esa parafernalia de la práctica del yoga es una excusa para prestar atención, eso es, prestarla, dar una parte de ella a nosotros, al cuerpo, al mundo y todo eso de una manera muy controlada, desde el centro. De este centro hablo en el post que dedicado a la “concentración de la atención“. […]

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[…] de adquirir un instrumento muy poderoso de concentración, un instrumento que siempre llevas encima y que te puede ayudar a centrarte en pocos instantes y […]

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[…] embargo una acción personal dispersa, no centrada, con la atención desorganizada no está conectada con el amor. Toda vez que el amor se manifiesta […]

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[…] a lo largo del día clarificamos la mente, nos tranquilizamos, mantenemos mejor y más fácil la concentración en la tarea, nos desprendemos de la agitación sin perder una postura vital activa, el cuerpo rinde […]

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