3 principios de la ecología sentimental

By Victor Chertkov | Vida

#Acepta #tusSentimientos, crea el #mundoSentimental en el que quieres vivir.

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Primero unas pocas palabras sobre los principios. Usamos muchas veces la palabra principio pero le damos un sentido poco menos que misterioso y confuso.

Principio viene del latín principium que esta está formada por primus (el primero), capere (capturar, agarrar) y el sufijo -ium (efecto o resultado en sustantivos, relación en adjetivos). Así principio es el resultado de abordar lo primero, lo más importante.

En otras palabras, principio es aquello con lo que empezamos, que da origen a ciertas acciones ordenadas y lleva a cierto resultado deseado. En este post hablaré de tres principios de la ecología sentimental.

¿Por qué hablo de la ecología sentimental y no emocional? Sencillamente porque prefiero usar este término, sentimental, en lugar del otro, emocional. Es cuestión de preferencias personales y además me parece que cuando hablamos de sentimientos estamos más cerca de la realidad: hablamos de nuestro sentir.

Cuando hablamos sobre las emociones tendemos a caer en un discurso que no comprendemos y que está muy contaminado por una visión reduccionista, muy fisiológica. Emoción es un término demasiado oscuro a pesar de ser muy utilizado por todo el mundo.

Detrás de la idea de la ecología sentimental está la visión de que el mundo sentimental que creamos es el mundo que habitamos. Es el espacio vital que construimos siendo conscientes de ello o no. Puesto que es algo que se construye, en nuestras manos está la creación de un mundo sentimental más amoroso, limpio, cómodo, un mundo que nos permite crecer y ser mejores.

Para vivir mejor, para vivir feliz no hace falta hacer grandes esfuerzos, viajar lejos, conseguir algo difícil o subir a las cimas más altas del mundo. Para vivir mejor hemos de dar unos pasos hacia la creación de un mundo sentimental que comprendemos y que nos ayuda a vivir mejor. Es crear apoyos sentimentales, nuestros propios apoyos.

1.- Descubre tus sentimientos

Antes de hacer nada, antes de intentar mejorar nuestro clima sentimental es necesario literalmente descubrir nuestros sentimientos. Te puede parecer que tus sentimientos son evidentes para ti. Que los vives todos los días y no hay nada nuevo en ellos, no hay nada que descubrir. Es verdad hasta cierto punto.

Para empezar es necesario darles unos nombres a tus sentimientos que describen lo que realmente sientes. Un nombre no es una única palabra como por ejemplo ira, amor, tristeza, etc.

Un nombre es la descripción amplia de lo que se vive, se siente cada vez que experimentas lo que tu puedes llamar ira, amor, tristeza, etc.

Si lo haces tendrás una visión mucho más exacta de como estas sintiendo, cómo son tus sentimientos. Gradualmente irás obteniendo una comprensión más amplia y profunda de lo que te pasa. Irás adquiriendo conocimiento.

No ese conocimiento libresco que puede retenerse en la memoria pero que no deja ninguna huella a nivel de sentir. No se trata de este “conocimiento” hueco.

Para ilustrar te pongo un ejemplo, la definición que propone el neurólogo (especialista en las bases neurológicas de las emociones) Antonio Damasio:

“Las emociones son un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo. Estas respuestas son producidas por el cerebro cuando detecta un estímulo emocionalmente competente, es decir, cuando el objeto o acontecimiento, real o rememorado mentalmente, desencadena una emoción y las repuestas automáticas correspondientes. Las respuestas provienen tanto de los mecanismos innatos del cerebro (emociones primarias) como de los repertorios conductuales aprendidos a lo largo del tiempo (emociones secundarias).

Los sentimientos, en cambio, son la evaluación consciente que hacemos de la percepción de nuestro estado corporal durante una respuesta emocional. Los sentimientos son conscientes, objetos mentales como aquellos que desencadenaron la emoción (imágenes, sonidos, percepciones físicas…). Las emociones que no se perciben como sentimientos son inconscientes y, sin embargo, pueden tener efecto sobre nuestras conductas”.

¿Qué te parecen estas definiciones? ¿Sientes algo? Ahora, con los ojos cerrados, intenta ver lo que ha quedado en tu consciencia. En el mejor de los casos tendrás un vacío y en el peor de los casos te acordarás de algunas palabras o frases. Digo que lo segundo es el peor de los casos porque llenas tu consciencia con cosas huecas, que no entiendes…

“Respuestas químicas y neuronales, patrón distintivo, estímulo emocionalmente competente, mecanismos innatos, repertorios conductuales…” Un magnífico bla bla bla bla…

Toda esa palabrería hueca con un aspecto científico no tiene nada que ver con la realidad que tu vives. Damasio habla de sus cocas, esta “haciendo la ciencia”.

Es decir justifica su manera de ganar dinero. Nada que objetar, es legítimo y además legal. Pero no tiene nada que ver con lo que tu vives.

Lo que dice Damasio puede memorizarse pero no puede sentirse. Inventa una ficción que es compartida por un ejercito de sus colegas, psicólogos, profesores de universidades, periodistas, estudiantes y simples entusiastas del tema, etc.

Eso me recuerda una escena de una magnífica película inglesa, “El discurso del rey”… Mira este corto vídeo, es tan sólo de 1 minuto y pico, lo más importante está al final (la calidad del vídeo es pésima, lo que interesa es el sonido):

No sé si los estudiosos de las emociones y sentimientos son oficialmente idiotas pero después de leer semejantes pasajes como el que puse arriba tengo serias dudas de si algunos de ellos están cuerdos.

Por eso insisto en que el trabajo lo tienes que hacer tu. Es necesario hacer este trabajo que se asemeja a descubrir qué es lo que tenemos en nuestra casa. Muchas veces acumulamos tal cantidad de cosas que ni sabemos lo que tenemos ni entendemos muy bien para qué las tenemos.

En otras palabras se nos escapa el dominio sobre nuestro propio mundo. No somos dueños de él.

Si te parece que la cantidad de sentimientos que tienes es enorme y te abruma, no te apresures. Empieza con los que más importantes te parecen en este momento. Un poco más tarde verás que no son tantos como a ti te parecía al principio.

Hacer este inventario de tus sentimientos te permitirá moverse con mayor soltura y confianza dentro de tu propio mundo. Y también te revelará el cuadro del mundo que has dibujado para ti.

Ese cuadro, esa cosmovisión que lleva a vivir el mundo, el Universo, de una manera muy especial y concreta. De cómo tengas construida y estructurada tu cosmovisión dependerán tus vivencias.

Cómo descubrir tus sentimientos

La manera más directa es describiendo cada uno de ellos. Haciendo una descripción literal. Por ejemplo: cuando siento la ira se me pone el estómago tenso, respiro mal, mi visión se hace de túnel, empiezo a decir barbaridades, insulto, el cuerpo se pone tenso, siento una enorme fuerza disponible, etc. etc. etc.

A mayor número de detalles mayor comprensión y visión puedes alcanzar.

Haz una descripción tuya. Puedes apoyarte en alguna definición externa pero hazlo con cuidado, la ira que vives tu puede parecer a la ira de otras personas pero también tiene sus particularidades. En todo caso es necesario que te apoyes en tu propia descripción y no en la de los demás.

Tal vez en el proceso de describir cierto sentimiento te des cuenta de que el nombre inicial que le dabas no es el apropiado y lo cambies por otro. Es normal.

No siempre nombramos correctamente lo que nos toca sentir. Nadie nos enseñó esa ciencia de sentir.

2.- Acepta tus sentimientos

El siguiente paso es aceptar tus sentimientos. En el proceso de descubrimiento de tus sentimientos te darás cuenta que algunos de ellos no te gustan, que prefieres no vivirlos y otros sin embargo te atraen y te gustaría vivirlos siempre que sea posible.

Todos los sentimientos que tienes son funcionales. Cumplen una función muy concreta y por lo tanto son importantes.

No te ayudarás mucho si pretendes eliminar por ejemplo la ira. Esta existirá dentro de ti te guste o no. Tal vez no se manifieste, te puede parecer que no es tuyo, que no eres así, etc. Lo cual no es cierto: todos los sentimientos que son propios del ser humano están presentes en ti.

Cuesta aceptar que yo soy iracundo, que la avaricia también es algo mío, que todo aquello que, en lo sentimental, no tiene aceptación en la sociedad y tampoco lo acepto yo es mío.

Todos los sentimientos que la humanidad conoce son propias de cualquier persona. Todos los sentimientos: los “buenos” y “malos”.

Aceptar eso llevará tiempo y hasta cierto esfuerzo. Pero es un paso importante porque curiosamente elimina muchas distorsiones y tensiones internas. Nos libera de tensión que creamos dentro. Esa tensión que se hace tan habitual que deja de percibirse.

Y en el momento de vivir la aceptación de tus sentimientos te darás cuenta de que ahora te sientes un poco más libre, menos tenso, menos contradictorio, más abierto, con más confianza, etc.

El gesto de aceptar tus sentimientos te colocará en una posición poco usual: verás que ahora no eres como la mayoría de las personas que te rodean. No hay que caer en el error de pensar que ahora eres mejor que ellos. Ni mejor ni peor.

Tampoco es cuestión de convertirte en paladín de la “verdad” para ir convirtiendo a los “paganos” en tu nueva “fe”. Es importante aceptar a los demás tal como ellos son. Hablo de esto aquí.

De hecho aceptar tus sentimientos en su totalidad te permitirá aceptar los sentimientos de los demás sin crear conflicto dentro de ti. Y esta aceptación te conducirá a la madurez que es otro elemento necesario para vivir una vida plena, feliz, una vida mejor.

3.- Crea el mundo sentimental en el que vas a vivir

A medida que descubras tus sentimientos y que los vayas aceptando te acercarás a la creación de tu propio mundo sentimental. Podrás crear tu mundo sentimental en el que vivirás com mayor comodidad, soltura, amor y felicidad.

De cualquier manera lo haces ya, lo estabas haciendo siempre, estabas creando tu mundo sentimental pero de una manera tal vez caótica, desordenada, sin comprender muy bien lo que estabas haciendo, sin ser consciente de lo que estabas haciendo.

Porque no podemos vivir fuera de nuestros sentimientos. A pesar de lograr, en algunos casos, cierta anestesia sentimental, los sentimientos irrumpen en algún momento de la vida. Es algo inevitable.

Ahora podrás crear este mundo directamente. Ahora puedes pasar a la acción constructiva, edificante. Y para mi la mejor manera de hacerlo es ir fomentando el amor. Ir descubriendo, con paciencia, el amor que nos rodea, el amor que podemos expresar, dar y recibir.

Creo humildemente que crear un mundo sentimental basado en el amor facilita mucho las cosas. Así creamos unos cimientos sólidos sobre los cuales construimos el edificio de nuestra vida y reformamos lo que ya hemos construido.

Realmente el amor aporta una solidez y cohesión a otros elementos sentimentales. Asegura estabilidad, soltura, confianza, apertura, fluidez…

No es raro ver como ciertas personas construyen su mundo sentimental basado en la desconfianza o el miedo, por ejemplo.

Como podemos intuir, vivir en un mundo sentimental basado en el miedo y la desconfianza en muy incómodo, crea permanentes tensiones y conflictos, incita a una lucha estúpida allí donde todo fluye naturalmente y tiende a la armonía por sí solo.

Como lo dije al principio, haciendo el inventario de nuestros sentimientos, descubrimos entre otros el amor. El amor, quizá, es el sentimiento más complejo, amplio y profundo que los demás.

Describiendo el amor irás descubriendo sus múltiples facetas, sus mil caras y manifestaciones.

Por eso te propongo empezar la construcción de tu mundo sentimental empezando con el amor. Lo digo constantemente, en esta labor no caben prisas, no se puede correr, no es posible hacerlo rápido o coger un atajo.

Subiendo por la escalera de autoconocimiento no es posible saltar escalones, cada vez que lo intentas retrocedes sin remedio alguno.

Por eso con paciencia, sin prisas, siendo muy consciente de lo que haces. Hasta el próximo post! Namasté!

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About the Author

Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

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[…] la calidad de nuestra vida. Las mejoras se producen a todos los niveles: corporal, mental, sentimental (emocional, como suelen decir […]

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