Dale vida a los sueños que alimentan el alma, no los confundas nunca con realidades vanas.

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Dale vida a tus sueños

Despierta tu alma

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Hola querido amigo de almayogavida.com!

Hace poco encontré una bellísima poesía de Mario Benedetti que se llama “Dale vida a tus sueños”… Me gustó mucho porque nos da muchas pistas para comprender el alma.. Descubre tu alma…

Primero, el texto completo de la poesía:

 

Dale vida a los sueños que alimentan el alma,
no los confundas nunca con realidades vanas.
Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,
de conseguir las metas y de escalar montañas,
nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.

Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco,
no los dejes que mueran de hastío, poco a poco,
no les rompas las alas, que son de fantasía,
y déjalos que vuelen contigo en compañía.
Dale vida a los sueños.

Dale vida a los sueños que alimentan el alma,
no los confundas nunca con realidades vanas.
Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,
de conseguir las metas y de escalar montañas,
nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.

Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco,
no los dejes que mueran de hastío, poco a poco,
no les rompas las alas, que son de fantasía,
y déjalos que vuelen contigo en compañía.

Dale vida a tus sueños y, con ellos volando,
tocarás las estrellas y el viento, susurrando,
te contará secretos que para ti ha guardado
y sentirás el cuerpo con caricias, bañado,
del alma que despierta para estar a tu lado.

Dale vida a los sueños que tienes escondidos,
descubrirás que puedes vivir estos momentos
con los ojos abiertos y los miedos dormidos,
con los ojos cerrados y los sueños despiertos…

Mario Benedetti

Y ahora unas reflexiones sobre lo que escribió el gran Benedetti…

Personalmente estimo mucho las observaciones o mejor dicho las revelaciones que hacen los poetas. Benedetti es uno de ellos. Tienen ciertas visiones muy interesante y como mi blog está dedicado al alma, entre otras cosas, encuentro muy interesante lo que dice esta poesía.

Los sueños son del alma, son las alas del alma… Muchos lo interpretarán como una bonita figura poética, esa capacidad creativa del poeta que le da formas impactantes, impresiona… Sin embargo, en mi opinión, se trata de una descripción literal de lo que ocurre con el alma.

Muchos no estaréis de acuerdo conmigo, sobre todo los que mantenéis una postura basada en las premisas materialistas de las ciencias naturales. Hasta hace poco también yo era un ferviente y hasta beligerante partidario de esta visión. Todo cambia, cambió mi visión y mi comprensión… no sin dificultades, hasta con cierto dolor, pero sin sufrimiento…

Pero volvemos a la poesía de Benedetti

La vida del alma

Como vemos Benedetti habla de la vida del alma. El alma se alimenta con los sueños, al menos de algunos… Tiene alas y son de fantasía… Parece que sólo volando, con las alas de fantasía, descubrirás los secretos que te va a susurrar el viento y “…sentirás el cuerpo con caricias, bañado, del alma que despierta para estar a tu lado…”

Sobre el alma escribí varias entradas, encontraréis el enlace a algunas de ellas al final de este post.

La composición del ser humano

El ser humano es algo compuesto, compuesto de múltiples elementos.

No comparto la visión de la zoología que nos mete en la alegre peña de animalitos de todo tipo dándonos un nombre de pila Homo sapiens sapiens, el animalito sapiens… Es una visión muy reduccionista, perfectamente discutible y bastante floja en su base.

No sé por qué al delfín común oceánico se le llaman Delphinus delphis sin la coletilla de sapiens. Según algunos investigadores, los delfines no son menos sapiens que el Homo sapiens…

Con esto quiero decir que el ser humano no es solamente el cuerpo físico (esa parte animal que tanto le gusta a la zoología), sino el alma, el espíritu y, si nos vamos a algunas tradiciones espirituales como la tántrica de la India, puede tener entre 5 y 7 cuerpos intermedios.

¿Intermedios entre qué y qué? Entre el Yo (lo dejamos de momento así, sin especificar qué es ese Yo) y el cuerpo físico. Es decir, todo un conjunto de cuerpos cada uno con sus instrumentos respectivos.

Si entendí bien a Benedetti, él habla de sentir el cuerpo del alma que despierta a nuestro lado… supongo que habla del cuerpo de nuestro alma y aquí ocurre lo más curioso, si esto es cierto y me inclino a pensar que el poeta habla de sus observaciones directas, yo no soy el alma que se despierta a mi lado, además este alma tiene el cuerpo propio… ¿quién soy?

Hablo de mi, digo “mi alma”, incluso “mi espíritu”, entonces yo soy aquello que posee el espíritu y el alma ¿quién soy?

Despierta tu alma

Es curiosa esa poesía. Me produce una sensación cálida, de libertad, soltura, vuelo… El alma, si lo aceptamos, empieza a manifestarse por doquier. Esa poesía de Mario Benedetti es un buen ejercicio para empezar a ver el alma.

¿Cómo podemos ver el alma? Primero veremos sus “sombras”, las huellas que deja. Si continuamos con la observación paciente y atenta, empezaremos a verlo, empezaremos a ver ese cuerpo del alma.

Cuando digo ver no me refiero a los ojos fisiológicos, estos sirven únicamente para mirar. Para ver necesitamos otro órgano que tampoco es el cerebro. Para ver no son necesarios los ojos.

Viendo las manifestaciones de nuestro alma y luego el alma en sí iremos provocando su despertar. Iremos descubriendo cosas asombrosas despojándonos gradualmente de esta visión artificial de lo que somos que nos impusieron desde la ciencia, convirtiendo la ciencia en una pseudo religión, creando una nueva y absoluta fe.

Desperta tu alma – un ejercicio

Cierra los ojos y escucha otra vez esa poesía, sin mirar las imágenes de la pantalla.

¿Qué va a pasar? Lo que va a pasar es que verás lo que la voz del locutor te irá transmitiendo. Te transmitirá imágenes que verás. Imágenes que Benedetti recogió y destilo con una maestría que le caracterizaba.

Procura ver esas imágenes sin perder los detalles. No importa cómo lo ves, qué detalles ves. Lo que importa es ver lo que pasa delante de tu visión interna que es la verdadera. No la de los ojos fisiológicos incrustados en la cabeza sino la visión del alma.

Es el alma el que mira y, sobre todo, ve. No son los ojos, insisto. Este ejercicio de ver lo que oyes en imágenes es lo que activa y desarrolla tu visión. Este sencillo ejercicio es el que te permite ir cruzando la sutilísima frontera entre mirar y ver que no siempre detectamos en la vida diaria.

Muchas veces vemos sin mirar y casi siempre miramos sin ver.

Vemos el alma

En realidad vemos el alma muchas veces. Vemos sus manifestaciones. Las vemos sin mirar. ¿Ejemplos?

Vemos tales manifestaciones del alma como, por citar algunos:

  • el amor
  • la ira
  • la apatía
  • el cansancio
  • la alegría
  • la tristeza
  • la indiferencia
  • el interés
  • la curiosidad
  • etc. …

Literalmente lo vemos, lo vemos sin mirar, lo sentimos, lo percibimos y muchas veces nuestros ojos no nos aportan nada importante, nada nuevo, todo sigue siendo aparentemente igual. Aparentemente. Las diferencias las vemos con el alma.

Vemos nuestros sentimientos y los sentimientos ajenos. Usamos nuestros ojos fisiológicos sin embargo estos no nos aportan mucho. Porque en realidad vemos con los ojos del alma a través de los ojos fisiológicos. Esta afirmación a muchos les parecerá muy exagerada cuando no absurda. No es necesario precipirtarse.

Si empiezas a ver, dejarás de mirar y te darás cuenta de eso de inmediato. Será algo nítido, claro, sin error. Atrévete a probar, pero sin prisas, es necesario prestar atención a los matices. Y verás todo un universo visto con los ojos del alma.

Una advertencia

Si empezamos a jugar repitiendo lo que hemos memorizado de los libros, de explicaciones que oímos de otras personas del tipo: es el cerebro, las neuronas, los neurotransmisores, la mente, el subconsciente, etc. caeremos en el error de sustituir la realidad por la fantasía memorizada y no contrastada por nuestra propia experiencia.

Ahora te invito a probar. Ahora mismo y de ahora en adelante en primer lugar siente, fíate de tus sentidos, dales crédito… En este caso empezarás a ver en lugar de repetir los “mantras” pseudo científicos sobre el cerebro y cosas afines.

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About the Author

Profesor de yoga y yogaterapia, psicoterapeuta, coach, experto en técnicas de relajación y crecimiento personal con más de 30 años de experiencia, filólogo, buscador en el camino interior e investigador del alma.

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